Maternidad subrogada: Los hijos de otros, de Rebecca Zlotowski

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Las escena con la que abre Los hijos de otros (Les enfants des autres, 2022) nos muestra un salón de adolescentes viendo una película en clase junto a su profesora, Rachel. Están viendo Las relaciones peligrosas (Les liaisons dangereuses, 1959), de Roger Vadim en el momento en que Valmont (un impagable Gérard Philipe) está seduciendo a Marianne (Annette Stroyberg) mediante un monologo donde se hace referencia a evitar caer en “las trampas del amor”. Es un guiño cinéfilo el que nos hace la directora y guionista francesa Rebecca Zlotowski, pues en retrospectiva esa escena de Las relaciones peligrosas resume lo que va a pesar en Los hijos de otros.

Los hijos de otros (Les enfants des autres, 2022)

Si uno repasa la película de Vadim encuentra que unos minutos antes Valmont ha pronunciado una frase, admirando Marianne y a su pequeña hija, que también apunta a Los hijos de los otros. Dice el personaje: -“¿Hasta dónde puede arrastrarnos la intensidad de un sentimiento? Creo que por primera vez en mi vida he mirado a un pequeñín con los ojos de un padre”. Zlotowski se ha inspirado en uno de los triángulos románticos de Las relaciones peligrosas –incluso en el título mismo del filme- para construir el andamio dramático de Los hijos de otros, un relato sólido sobre las consecuencias de querer ejercer el sentimiento maternal en hijos ajenos.

Los hijos de otros (Les enfants des autres, 2022)

Rachel (interpretada por la actriz Virginie Efira, nacida en 1977) es una profesora de secundaria, soltera, sin hijos, que se relaciona afectivamente con Ali (Roschdy Zem), un diseñador de autos, separado y con una hija de 5 años, Leïla. El romance entre ambos es muy satisfactorio y Rachel va sintiéndose atraída y responsable de esa niña, a cuya madre, Alice (Chiara Mastroianni) terminará por conocer, todo muy civilizadamente. Paralelamente, Rachel ayuda a un adolescente rebelde, Dylan, a conseguir una práctica en la empresa de Ali, responsabilizándose por él y sus actos. Así pues, una mujer sin hijos, termina siendo la madre subrogada de dos, una niña y un joven, descubriéndose anhelando tener uno propio, a sabiendas de tener el reloj biológico en contra.

Los hijos de otros (Les enfants des autres, 2022)

Conciliar la vida profesional con la maternidad es un desafío para la mujer contemporánea y la película lo aborda desde el anhelo, desde la experiencia que quiere ser asumida y para lo cual existe disposición y cierta envidia: la zancadilla que la directora le pone al personaje de Rachel es que su hermana menor quede en embarazo. Pero exceptuando ese resbalón del guion, Los hijos de otros asume con madurez el hecho de que ser madre no puede asumirse en cuerpo ajeno y que hay roles irremplazables. -“Tienes esposa. Solo ella puede ayudarte”, le dice Marianne a Valmont en Las relaciones peligrosas, anticipándose desde la ficción a parte del drama que vivirán Rachel y Ali, enfrentados a sentimientos ambiguos, , tal como también ocurría con los protagonistas de Una bonita mañana (Un beau matin, 2022), de Mia Hansen-Løve.

Los hijos de otros (Les enfants des autres, 2022)

Los hijos de otros es una película con una mirada femenina y empática hacia un personaje protagónico lleno de dignidad y aplomo que sabe sobrellevar los riesgos de inmiscuirse –pero sin ganas de hacer daño- en roles solo la naturaleza otorga. Por fortuna al final, gracias al agradecimiento de uno de sus “hijos” sustitutos logra Rachel una redención merecida. No hay que pretender reemplazar a nadie, ni llenar vacíos que unas ausencias dejan. Hay que brindarse generosamente. Las recompensas llegan por sí solas.

©Todos los textos de www.tiempodecine.co son de la autoría de Juan Carlos González A. – Instagram: @tiempodecine

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